viernes, 14 de marzo de 2014
Quién me mandaría a mi
Hola, soy una loca inconsciente. Así como lo oyes. No se en que momento de enajenación pensé que el alemán no se me daría mal del todo. Verrückte!
Estoy a diez días de un puto examen que definirá mi existencia en tierras germanas. Vamos como todo en germanía, que parece que giras a la derecha en vez de la izquierda y ya no puedes ir a la universidad y te deportan al suburbio barcelonés del que saliste. Todo un drama de fechas, plazos, entregas, envíos, mails y esperas. No lo recomiendo, seriously.
Es un examen de esos, que se supone que solo es de nivel, pero que te van a joder la existencia como no tengas un nivel tolerablemente alto, nah tranquiiiila si solo es para ver que tal lo llevas, ja, me río yo. Lo que quieren es que aunque ya hayas hecho un examen en el cual, el estado alemán y la Merkel dan fe de que tienes un B1, regulero, pero B1, hagas otro examen para estar seguros. Mi cuerpo me pide tierra. Por dios, solo quiero ir a la universidad dónde se dibuja, déjenme ya. Aclaro, que el examen que hago es para poder estudiar alemán, otra vez, en la universidad, con semmester ticket y hamijos de mi edad, por que el de acceso a lo que YO quiero estudiar, ya esta pasado, aprobado, firmado, compulsado y como esto siga así, caducado.
Queridos y queridas, que pensais venir a Germanía a estudiar, trabajar, probar suerte, whatever.. suerte y paciencia. Hacedme un mail, y ya si eso, os digo.
sábado, 8 de marzo de 2014
Inauguración uteril. 8 Marzo.
Hoy es solo un día puntual en el que se da visibilidad a una realidad que las mujeres padecemos cada día. Cada día luchamos contra el patriarcado, ese que te hace culpable si te violan por haberte vestido de no se que manera, ese que se atreve a decirte te violaría como si fuera algo medio normal. Ese que se permite bromas y pitorreo sano sobre las mujeres que se sienten acosadas. Ese que a través de twitter se descojona llamándonos putas. Ese patriarcado que te dice que te vayas a fregar -si, tu sangre del suelo en cuantito te rompa la boca-. Ese que hace que te paguen menos por tu trabajo, ese que cree que les da derecho a gritarte que te comería to lo negro desde la otra acera y por el que creen que no te vas a girar y a partirles la cara. Ese patriarcado por el que el porno son coños depilados y corridas en la cara.
Ese patriarcado que te tutela y te trata como a una menor de edad. Ese patriarcado que espera que tu meta en la vida sea ser madre, ese que te cree menos mujer por no querer albergar vida en tu útero. Ese patriarcado que exige decidir sobre ti. Ese patriarcado que no entiende que no quieres casarte. Llamadme antinatural, pero lo de la procreación no esta en mi lista de prioridades, vamos ni siquiera esta en una lista. Ese que cree que la nueva ley del aborto me protege como mujer, JA! Ese que cree que tiene poder para decidir sobre lo que pasa en mi/nuestros úteros. Ese que no tiene que hormonarse como método anticonceptivo, ese al que el condón le corta el rollo. Ese patriarcado que se lo pasa bomba cuando le haces una mamada pero que ni por casualidad te va a comer el coño, por que no, ecs que dices! Ese que cree que por se mujer, debes depilarte las cejas, el bigote, los sobacos, las piernas, y que el bello púbico sea testimonial. Ese puto patriarcado que no hace tallas superiores a la 44, por que eh! una tía gorda jamás de los jamases va a tener puto interés para él. Ese que cree en el 90-60-90. Queridos! Estoy muy lejos de esas medidas, pero como a años luz y saben lo peor? No me quita el sueño. Soy feliz! Plenamente. Soy una gorda plenamente feliz! Soy guapa de cara y de cuerpo, pero sobretodo de espíritu.
Ese patriarcado que cree que no vas a aparcar correctamente y ese patriarcado que se siente en la obligación moral de ayudarme a aparcar cuando no lo he pedido. Me cago en ese patriarcado, él que me hace aspavientos por los retrovisores.
Ese patriarcado que asume que montar un mueble, taladrar una pared o cambiar una rueda son tareas demasiado pesadas para ti, mujer. Ese patriarcado, visible o invisible, de izquierdas o derechas -por que si, amigas, los machos de izquierdas también quieren decidir sobre nosotras, y no es ninguna leyenda urbana- que te obstaculiza, que te reprime, que te corta las alas, te juzga y te marca. Por que puta no es un insulto, es un estado laboral demandado por el patriarcado.
Ese patriarcado que asume que una mujer y un hombre nunca van a ser amigos, por que el no podría mantener la polla quieta y ella como es mujer se va a dejar follar, por que total, las hacemos así de sumisas. Ese patriarcado en que los amigos son siempre amigos de él, y las amigas de él son todas unas furcias de mucho cuidao.
Ese patriarcado que no asume que mi familia es monoparental, y esta formada íntegramente por mujeres, que rompen paredes, que taladran, que cambian ruedas, que parten bocas, que gritan, que cocinan bien y cocinan mal, que cosen y descosen, que se sienten ninguneadas, apartadas y por ello luchan mas, más fuerte, mas días, mas veces, más alto.
Por que yo, hoy, no tengo nada que celebrar, solo tengo una razón más por la que luchar. Y por ello, hoy quiero dar las gracias a todas aquellas que luchan a mi lado, quieran casarse o no, sepan, o no, cambiar una rueda y se les de bien o mal el taladro. Tengan o no pelos en los sobacos.
A todas ellas, ánimo. No dejéis de luchar, cada día es 8 de marzo.
Ese patriarcado que te tutela y te trata como a una menor de edad. Ese patriarcado que espera que tu meta en la vida sea ser madre, ese que te cree menos mujer por no querer albergar vida en tu útero. Ese patriarcado que exige decidir sobre ti. Ese patriarcado que no entiende que no quieres casarte. Llamadme antinatural, pero lo de la procreación no esta en mi lista de prioridades, vamos ni siquiera esta en una lista. Ese que cree que la nueva ley del aborto me protege como mujer, JA! Ese que cree que tiene poder para decidir sobre lo que pasa en mi/nuestros úteros. Ese que no tiene que hormonarse como método anticonceptivo, ese al que el condón le corta el rollo. Ese patriarcado que se lo pasa bomba cuando le haces una mamada pero que ni por casualidad te va a comer el coño, por que no, ecs que dices! Ese que cree que por se mujer, debes depilarte las cejas, el bigote, los sobacos, las piernas, y que el bello púbico sea testimonial. Ese puto patriarcado que no hace tallas superiores a la 44, por que eh! una tía gorda jamás de los jamases va a tener puto interés para él. Ese que cree en el 90-60-90. Queridos! Estoy muy lejos de esas medidas, pero como a años luz y saben lo peor? No me quita el sueño. Soy feliz! Plenamente. Soy una gorda plenamente feliz! Soy guapa de cara y de cuerpo, pero sobretodo de espíritu.
Ese patriarcado que cree que no vas a aparcar correctamente y ese patriarcado que se siente en la obligación moral de ayudarme a aparcar cuando no lo he pedido. Me cago en ese patriarcado, él que me hace aspavientos por los retrovisores.
Ese patriarcado que asume que montar un mueble, taladrar una pared o cambiar una rueda son tareas demasiado pesadas para ti, mujer. Ese patriarcado, visible o invisible, de izquierdas o derechas -por que si, amigas, los machos de izquierdas también quieren decidir sobre nosotras, y no es ninguna leyenda urbana- que te obstaculiza, que te reprime, que te corta las alas, te juzga y te marca. Por que puta no es un insulto, es un estado laboral demandado por el patriarcado.
Ese patriarcado que asume que una mujer y un hombre nunca van a ser amigos, por que el no podría mantener la polla quieta y ella como es mujer se va a dejar follar, por que total, las hacemos así de sumisas. Ese patriarcado en que los amigos son siempre amigos de él, y las amigas de él son todas unas furcias de mucho cuidao.
Ese patriarcado que no asume que mi familia es monoparental, y esta formada íntegramente por mujeres, que rompen paredes, que taladran, que cambian ruedas, que parten bocas, que gritan, que cocinan bien y cocinan mal, que cosen y descosen, que se sienten ninguneadas, apartadas y por ello luchan mas, más fuerte, mas días, mas veces, más alto.
Por que yo, hoy, no tengo nada que celebrar, solo tengo una razón más por la que luchar. Y por ello, hoy quiero dar las gracias a todas aquellas que luchan a mi lado, quieran casarse o no, sepan, o no, cambiar una rueda y se les de bien o mal el taladro. Tengan o no pelos en los sobacos.
A todas ellas, ánimo. No dejéis de luchar, cada día es 8 de marzo.
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